Preguntas para una guerra sin explicación

A Bunch of Questions with No Answers (2025) Alex Reynolds y Robert M. Ochshorn Fuente: La Virreina

¿Qué ocurre cuando eliminamos las respuestas y dejamos únicamente las preguntas? 

Esa es la sencilla pero contundente operación que proponen Alex Reynolds y Robert M. Ochshorn en A Bunch of Questions with No Answers [Un montón de preguntas sin respuesta] (2025), una película de veintitrés horas presentada en La Virreina Centre de la Imatge. La pieza recopila todas las ruedas de prensa celebradas por el Departamento de Estado de Estados Unidos entre octubre de 2023 y enero de 2025 sobre la guerra en Gaza, pero introduce una modificación fundamental: las respuestas de los portavoces han sido eliminadas.

Lo que permanece es una sucesión ininterrumpida de preguntas.

A Bunch of Questions with No Answers (2025) Alex Reynolds y Robert M. Ochshorn Fuente: La Virreina

Preguntas sobre bombardeos. Preguntas sobre ayuda humanitaria. Preguntas sobre víctimas civiles. Preguntas sobre proporcionalidad, derecho internacional, desplazamientos forzosos o suministro de armas. Preguntas que se acumulan una tras otra hasta formar una especie de monumento al vacío informativo.

La operación recuerda a algunas de las estrategias históricas del arte conceptual y del media art crítico: en lugar de añadir información, la obra la sustrae. Sin embargo, esa ausencia no genera silencio. Al contrario. Hace visible algo que normalmente permanece oculto tras el ruido de la comunicación institucional.

En la cultura contemporánea solemos asociar la transparencia a la abundancia de información. Pero la pieza demuestra que el problema rara vez es la falta de datos. Lo que está en juego es quién puede responder, quién define los marcos de interpretación y qué preguntas quedan sistemáticamente suspendidas.

Resulta especialmente significativo que la película se construya a partir de materiales públicos. No revela secretos de Estado ni documentos clasificados. Todo estaba ya disponible. Sin embargo, la reorganización del archivo transforma radicalmente su significado. Allí donde las ruedas de prensa aparecían como ejercicios de rendición de cuentas, la obra muestra una maquinaria discursiva donde la repetición, la evasiva y el desplazamiento constante de responsabilidades terminan produciendo una forma específica de opacidad.

La propuesta conecta con una cuestión central de los tiempos que corren: la relación entre poder y visibilidad. Desde hace décadas se nos repite que vivimos en una sociedad de la transparencia. Sin embargo, mientras ciudadanos y ciudadanas están sometidos a crecientes formas de vigilancia y extracción de datos, muchas de las decisiones políticas más relevantes continúan desarrollándose en espacios inaccesibles. Como señala el texto de presentación de la muestra, entre las preguntas y las respuestas parece existir un escenario oculto donde se toman realmente las decisiones.

La película funciona como un archivo de la frustración periodística, pero también como una reflexión sobre la memoria. Frente a la velocidad informativa y la desaparición constante de los acontecimientos en los flujos digitales, Reynolds y Ochshorn convierten la insistencia en preguntar en un acto de resistencia

Porque quizá el valor de una pregunta no reside únicamente en obtener una respuesta. A veces su función es dejar constancia de que alguien la formuló. Y en tiempos de sobreinformación, desinformación y relatos cuidadosamente administrados, esa persistencia puede convertirse en una forma de resistencia.


+ info

Un montón de preguntas sin respuesta, de Alex Reynolds y Robert M. Ochshorn,  La Virreina Centre de la Imatge (Barcelona, 2026).

Hasta el 28/6/2026


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