13/7/20

La exposición del yo: SELPHISH

Alix Desaubliaux, Géographies, 2020. Video, 1080p color, estéreo, 11’20.





















La extraña normalidad de después del confinamiento comienza a mostrar su cara más amable al permitirnos el acceso presencial a las salas de exposición.  Retomamos las publicaciones entrevistando a Pau Waelder, comisario de  una muestra que conecta a la perfección con el uso de las pantallas y nuestra relación con los otros durante los últimos meses.

¿Qué es Selphish?

Selphish. L'exposition de soi (Selphish, la exposición del yo) es un proyecto curatorial que hemos desarrollado Thierry Fournier y yo para el espacio Mécènes du Sud de Montpellier, dentro del marco del concurso de proyectos de comisariado de 2020 en el que hemos sido galardonados. El proyecto ha consistido en invitar a cuatro artistas a crear cuatro instalaciones a partir de los contenidos publicados en redes sociales por un total de once voluntarios. Las obras tienen la particularidad de poder modificarse (algunas en tiempo real) para mostrar los contenidos publicados por una persona, de manera que a lo largo de la duración de la exposición (actualmente, del 20 mayo al 22 de agosto), todas las obras se centran en las publicaciones de una sola persona cada semana. Esta persona se convierte en protagonista absoluta de la exposición.

Selphish es un término inventado que combina las palabras “self” (yo) y “phishing” (suplantación de identidad con el objetivo de obtener datos personales), que en conjunto suena igual que “selfish” (egoísta). El concepto principal, por tanto, es cuestionar la manera en que nuestra necesidad de exponer nuestro yo en las redes sociales nos hace vulnerables a la captación de nuestros datos, a la vez que planteamos cómo, en cierto modo, practicamos una cierta suplantación de identidad de nosotros mismos al presentar a los demás un yo ideal. El título también quiere ser provocativo, al plantear que nuestra interacción con los demás en las redes sociales es egoísta, siempre centrada en nuestra experiencia personal y buscando recolectar likes. Esto es fomentado por las empresas que nos facilitan estos y otros servicios, siempre procurando individualizar nuestra experiencia, para a su vez recopilar la mayor cantidad posible de datos acerca de nuestros hábitos y preferencias.


2. ¿Cómo ha sido el proceso de desarrollo del proyecto?

La idea original parte de un taller de comisariado organizado por Thierry Fournier en la École nationale supérieure des Arts Décoratifs (ENSAD) de París. Varios participantes debíamos plantear un proyecto que repensase la estructura tradicional del espacio expositivo y sus dinámicas. Mi propuesta fue crear una exposición en la que el protagonismo lo tuviese el público, con una serie de obras que crearían “retratos” de cada persona a partir de los datos obtenidos en redes sociales y otros recursos. Thierry y yo continuamos desarrollando esta idea y gracias a una beca del Dispositif pour la Création Artistique Multimédia et Numérique (DICRéAM) del Ministerio de Cultura francés, pudimos contratar a un ingeniero informático para elaborar un programa que extrajese de manera automática todos los datos posibles de las cuentas en redes sociales de una persona, y los facilitase en un formato que los artistas pudiesen emplear para crear sus obras. La beca también nos permitió disponer de fondos para producir las instalaciones de los artistas. Esta parte del proceso llevó un año, en el que nos encontramos con numerosos problemas, puesto que, por una parte, redes sociales como Facebook hacen prácticamente imposible extraer datos de forma automática, mientras que el Reglamento General de Protección de datos (RGPD) nos obligaba a expresar de forma muy clara a los voluntarios cada uno de los usos que se harían de sus datos, a darles la opción de editarlos y borrarlos, así como a borrar toda información que tuviésemos de ellos una vez terminado el proyecto. Esto implicó a la vez un trabajo a nivel informático y de contacto con los voluntarios, a quienes debimos pedir datos personales y permisos escritos. Finalmente, el programa que escribió nuestro colaborador Maxime Foisseau es capaz de extraer los posts de Instagram y Twitter de cada voluntario, así como realizar una búsqueda en Google y recopilar los textos, fotos, y vídeos que encuentra. Es interesante ver que elaborar una crítica a la sociedad de la vigilancia se hace más difícil por los propios sistemas de control que dificultan el acceso a los datos a cualquiera que no detente una posición de poder.